Halcones y águilas resguardan espacio aéreo en Mérida
Patos, palomas, zopilotes y otras aves en apariencia inofensivas se pueden convertir en peligrosos proyectiles, en caso de que se impacten contra el fuselaje o, peor aún, se introduzcan en las turbinas de un avión, con la consiguiente paralización o incendio de los motores y el desplome de la aeronave con resultados fatales.
Para abatir este riesgo, desde hace más de medio siglo que en Europa se utilizan halcones y águilas especialmente entrenados para limpiar de aves los espacios aéreos de los aeropuertos. En Mérida, este sistema apenas se adoptó en diciembre del 2012, según informó el director general del grupo Asur, Héctor Navarrete Muñoz.
Vale la pena recordar que el 15 de enero del 2009 un avión tipo Airbus 320 de US Airways, con 155 personas abordo, acuatizó sobre las aguas del río Hudson. La causa: el choque de la aeronave con una parvada de gansos que volaba en los alrededores del aeropuerto.
Los encargados de las aves en el aeropuerto de Mérida explicaron que la dieta de las águilas contiene un alto contenido de proteínas a base de carne de codorniz, pollo y rata.
Con una buena alimentación, cada una de estas aves puede vivir entre 15 y 18 años; la edad promedio de las aves que sobrevuelan el aeropuerto de esta ciudad es de tres años y su precio oscila entre los ocho mil y los veinte mil pesos.
Riesgo constante
En la terminal aérea de Mérida el principal problema lo representan los zopilotes, que buscan carroña en los basureros a cielo abierto y rastros clandestinos que se ubican en las cercanías del aeropuerto.
El piloto aviador Alejandro Calvillo Marín, de la compañía privada “Flumiflag”, manifestó que en Mérida se utilizan dos águilas de Harris y un perro Braco alemán para evitar que depredadores de todo tipo se acerquen a las pistas.
A bordo de una camioneta, todos los días los animales recorren las 604 hectáreas del aeropuerto para evitar que zopilotes y otras aves pongan en peligro los aterrizajes y despegues.
Subrayó que las águilas de Harris son entrenadas en un criadero especializado de la Ciudad de México y que la relación de trabajo con el Grupo Asur data desde hace siete años, cuando comenzaron a proteger las pistas de los aeropuertos de Villahermosa y Veracruz.
La compañía “Fumiflag”, creada en 1992, se encarga de controlar y abatir plagas de todo tipo, y a partir del 2002 añadió a sus actividades la de “espantar” a gaviotas, palomas, etc. Calvillo Marín dijo que hace una docena de años también prestaban sus servicios en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, espacio al que retornarán en breve.
Navarrete Muñoz recordó que en los años sesentas y setentas los zopilotes eran liquidados a pedradas y/o balazos, lo que representaba un riesgo.
Actualmente se utilizan águilas en los aeropuertos de Veracruz, Tapachula, Villahermosa y próximamente en Oaxaca y Puerto Rico.
Finalmente vale la pena apuntar que la citada empresa también utiliza pirotecnia, rayos láser y ultrasonido para ahuyentar a las aves que se aproximan al aeropuerto de Mérida.
(Víctor Lara Martínez)
Patos, palomas, zopilotes y otras aves en apariencia inofensivas se pueden convertir en peligrosos proyectiles, en caso de que se impacten contra el fuselaje o, peor aún, se introduzcan en las turbinas de un avión, con la consiguiente paralización o incendio de los motores y el desplome de la aeronave con resultados fatales.
Para abatir este riesgo, desde hace más de medio siglo que en Europa se utilizan halcones y águilas especialmente entrenados para limpiar de aves los espacios aéreos de los aeropuertos. En Mérida, este sistema apenas se adoptó en diciembre del 2012, según informó el director general del grupo Asur, Héctor Navarrete Muñoz.
Vale la pena recordar que el 15 de enero del 2009 un avión tipo Airbus 320 de US Airways, con 155 personas abordo, acuatizó sobre las aguas del río Hudson. La causa: el choque de la aeronave con una parvada de gansos que volaba en los alrededores del aeropuerto.
Los encargados de las aves en el aeropuerto de Mérida explicaron que la dieta de las águilas contiene un alto contenido de proteínas a base de carne de codorniz, pollo y rata.
Con una buena alimentación, cada una de estas aves puede vivir entre 15 y 18 años; la edad promedio de las aves que sobrevuelan el aeropuerto de esta ciudad es de tres años y su precio oscila entre los ocho mil y los veinte mil pesos.
Riesgo constante
En la terminal aérea de Mérida el principal problema lo representan los zopilotes, que buscan carroña en los basureros a cielo abierto y rastros clandestinos que se ubican en las cercanías del aeropuerto.
El piloto aviador Alejandro Calvillo Marín, de la compañía privada “Flumiflag”, manifestó que en Mérida se utilizan dos águilas de Harris y un perro Braco alemán para evitar que depredadores de todo tipo se acerquen a las pistas.
A bordo de una camioneta, todos los días los animales recorren las 604 hectáreas del aeropuerto para evitar que zopilotes y otras aves pongan en peligro los aterrizajes y despegues.
Subrayó que las águilas de Harris son entrenadas en un criadero especializado de la Ciudad de México y que la relación de trabajo con el Grupo Asur data desde hace siete años, cuando comenzaron a proteger las pistas de los aeropuertos de Villahermosa y Veracruz.
La compañía “Fumiflag”, creada en 1992, se encarga de controlar y abatir plagas de todo tipo, y a partir del 2002 añadió a sus actividades la de “espantar” a gaviotas, palomas, etc. Calvillo Marín dijo que hace una docena de años también prestaban sus servicios en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, espacio al que retornarán en breve.
Navarrete Muñoz recordó que en los años sesentas y setentas los zopilotes eran liquidados a pedradas y/o balazos, lo que representaba un riesgo.
Actualmente se utilizan águilas en los aeropuertos de Veracruz, Tapachula, Villahermosa y próximamente en Oaxaca y Puerto Rico.
Finalmente vale la pena apuntar que la citada empresa también utiliza pirotecnia, rayos láser y ultrasonido para ahuyentar a las aves que se aproximan al aeropuerto de Mérida.
(Víctor Lara Martínez)
